Mujer yerbera nace del deseo de recordar nuestro íntimo y ancestral vínculo con la Naturaleza. Y de cultivarlo.

El propósito es provocar el reencuentro entre mujeres, árboles y hierbas porque considero que la mayor fuente de salud está a nuestro alcance y viene directa de la Tierra.

Solo es necesario que estemos dispuestas a dar el paso que nos permita reconectar con la Naturaleza, que es otra manera de decir: reconectar con nosotras mismas y con la Vida.

Nuestro estado original es percibirnos a nosotras mismas como parte intrínseca de la Naturaleza. Somos naturaleza de la misma manera que lo es una nube, un pájaro, una piedra, una hierba. Nuestra fuerza vital, mermada por la vida urbana, se ve restaurada gracias a la recuperación de esta memoria.

En todos los años que llevo impartiendo clases de fitoterapia, cosmética natural y naturopatía, he podido comprobar una y otra vez cómo las mujeres, en el camino del aprendizaje de las plantas medicinales, despiertan a una emoción que pareciera las estaba esperando. Como si en las clases, más que aprender, estuvieran recordando saberes ancestrales. Y en ese recordar hay alegría y sentido vital. Y esperanza.

Ha llegado el momento de salir de las aulas y de la ciudad y provocar encuentros en un entorno que nos permita vivenciar de manera más directa la conexión con el mundo vegetal. Es con la experiencia directa que el aprendizaje se integra de manera orgánica y se convierte en fuente de disfrute y gozo.

Lo que hacemos en los encuentros de mujer yerbera, resumiéndolo, es ir a la montaña, encontrarnos con el bosque, caminar por la pradera, identificar plantas y recolectarlas, relacionarnos con los árboles y las hierbas para luego, entre otras cosas, aprender a preparar remedios medicinales, cosméticos y “mágicos” con lo que la Naturaleza en su infinita generosidad nos brinda.

Los encuentros están abiertos a mujeres de todas las edades, serán bienvenidas las inexpertas y también las iniciadas. El único requisito para participar es sentir el deseo de aprender a trabajar a favor del amor, la salud, el bienestar y el placer en colaboración con las plantas.

Este es un camino de Autogestión y de Responsabilidad para con nuestra Salud y la de nuestra Madre Tierra.

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